Más del 95% de los 211 trabajadores que conforman la plantilla actual de la compañía cárnica de Coca son habitantes de la villa o de los pueblos de su entorno
Cuarenta y un años, contando este que ya ha consumido un mes. Es la edad que indica el DNI del Grupo Copese. Pero cualquiera lo diría por la ilusión casi juvenil con la que ayer celebró su cuadragésimo aniversario. Directivos y trabajadores se dieron un homenaje al que se sumaron cerca de trescientos invitados. El director general, José Muñoz, recordó que el camino no ha sido fácil desde que la Comercial Pecuaria Segoviana empezara a andar en diciembre 1976. «Es casi medio siglo de luchas marcado por un proyecto» que ha multiplicado por cien el personal con el que dio los primeros pasos.
Fue como comercializadora de piensos y de otros productos para la ganadería a través de marcas blancas propias. Trabajaban cinco personas y otra decena mantenían una relación laboral indirecta. Hoy, el grupo cuenta con 211 empleos directos y unos 150 indirectos. En un principio, su domicilio social estuvo en Sepúlveda. Se trasladó a Coca «porque en su entorno hay una gran producción de cereales y por la cercanía a los mercados de venta», relata la memoria de la compañía.
Ávila, Valladolid, Salamanca, León, Zamora o Palencia estaban más a mano, provincias en donde la firma ha tenido un importante desarrollo. Solo al año siguiente de su creación, Copese inicia la actividad de producción porcina con la compra externa de lechones. En ese origen, la actividad únicamente consistía en el cebo de los animales. La producción propia comenzó en 1988 con el objetivo de lograr una mayor calidad y garantía sanitaria; pero sobre todo, uniformidad.
Un año después empieza la construcción de la primera granja. Hoy posee 17 en propiedad y 45 en régimen de integración. En 1989 queda definitivamente implantada la producción propia de ganado porcino. De nuevo, los pasos hacia adelante los guía la búsqueda de la calidad, como reconocieron ayer el director general y el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera.
Jamones de premio
La diversificación del negocio y la vanguardia e innovación tecnológicas han sido otros faros que han alumbrado el devenir del grupo en estos cuarenta años hasta lograr una facturación, a finales del pasado ejercicio, de casi 50,1 millones de euros. En 1993, y bajo la marca Embutidos Eresma, la compañía comienza la transformación de una parte de la producción en jamones, embutidos, despiece y canales con el fin de ir testando el mercado. El proyecto comenzó a cosechar premios y reconocimientos, como el recibido por el programa Hermes, pionero en España, dirigido a la transmisión de datos en tiempo real por Internet.
La conquista de los paladares y de la excelencia en la producción también mereció el distintivo al mejor jamón blanco de Castilla y León o el premio al mejor ibérico de Segovia concedido al jamón de cebo Eresma que produce la firma.
José Muñoz defendió en su intervención la industria en el medio rural. Aventuras como la de Copese contribuyen a luchar contra la despoblación y ayudan a la industria agroalimentaria. Por eso, por esa preciada labor, reclamó a las instituciones presentes «una gestión responsable y consistente, mejoras en infraestructuras, formación de calidad y todas aquellas reformas que ayuden a la economía rural».
El empresario reivindicó «la industrialización del campo al lado del campo», un valor que alabó el presidente regional, quien enalteció el apego a la tierra del grupo. Más del 95% de la plantilla son habitantes de Coca y de los pueblos de su entorno. Muñoz abogó por que los centros urbanos se ciñan a los productos ya transformados por la industria, y sacó pecho de «la fidelidad a la tierra» de la que hace gala Copese, porque «nuestra gente nace y crece aquí». Aquella pequeña fábrica de piensos hoy controla casi el 100% del proceso de producción.
Asimismo, demandó «respeto» para el empresario. Muñoz recordó que son los emprendedores los que crean trabajo y velan por el futuro de los territorios. «Los empresarios somos personas cercanas que nos ganamos la vida jugándonos incluso nuestro patrimonio personal», reivindicó ante los invitados.

