Lunes, 28 Septiembre 2026

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Los vecinos de Sepúlveda llevan casi una semana sin poder beber agua del grifo

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El Ayuntamiento distribuye a diario garrafas de cinco litros tras el episodio de lluvias torrenciales.

Cerca de doscientas garrafas de agua de cinco litros, cuarenta de ellas en las pedanías, viene repartiendo de media el Ayuntamiento de Sepúlveda desde el pasado martes. La medida preventiva se prolongará hasta que desaparezca la turbidez provocada por las lluvias torrenciales caídas el domingo, que ha hecho que los vecinos solo obtengan agua de color marrón de los grifos de sus hogares. Hasta nuevo aviso, el alcalde de Sepúlveda, Ramón López, insiste en que no es recomendable consumir el agua del grifo, aunque precisa que en los análisis realizados hasta la fecha no se han detectado bacterias coliformes (las que suelen encontrarse en aguas estancadas o fecales).

«Lo que ocurre es que el agua sale muy turbia, tiene muchas partículas en suspensión y un color que hace que no cumplamos con la calidad que debe tener el servicio», señala López, quien todavía no se atreve a dar fechas para que los vecinos de Sepúlveda y las pedanías de Tanarro, Vellosillo, Perorrubio y Duratón recuperen la normalidad. «Es impredecible porque en este caso el problema obedece a causas naturales», subraya. Durante este fin de semana, las garrafas se están distribuyendo en el edificio del Reloj, en horario de 10 a 12 horas.

Además de estar en continuo contacto con la empresa Plaseges, especializada en el control sanitario del agua de consumo humano, que se encarga de realizar los análisis, el alcalde mantiene conversaciones con la Junta de Castilla y León para estudiar la posibilidad de sustituir la red de abastecimiento de agua, «ya que cuando se hizo la infraestructura se pensó para 25 ó 30 años y lleva ya 50, por lo que ha superado con creces su vida útil». La inversión necesaria rondaría los cinco millones de euros.