Por gentileza de los Caballeros Templarios, aquí os dejamos el pregón que ofrecieron en Sepúlveda en la pasada Fiesta de los Fueros.
Nuevamente, otra vez este año,
los templarios acudimos
y sin causarons ningún daño
a Septempul, a saludaros, venimos
A las mozas agradaremos,
tanto castas, como de cascos ligeras,
las ocasiones no desperdiciaremos,
para que luego nadie dijera
A todos los presentes considero hermanos,
por eso recito esta romanza en verso,
tantoa musulmanes y cristianos,
como hasta el judío converso.
Porque en Septempul hay las tres culturas
que viven en hermandad,
en la Castilla más pura,
por eso ¡Abrid paso al Abad!
Pues tras batallas atroces
llega el Temple en procesión,
desfilando por las hoces,
las Hoces del Duratón.
Los templarios tenía grandes cetreros,
que manejaban ravas rapaces
y por ello eran capaces,
de comer más conejos que corderos.
Del Duratón por las hoces,
cabalgan sin cesar,
por ello... tambén saben pescar,
y disfrutar de cualquier tipo de goces.
Del tempo de Jerusalén
cogimos prendas sagradas
pero llevamos también,
oro y joyas codiciadas.
El arca de la Alianza
de todo está repleta,
perovenimos sin holganza,
haciendo procesión completa.
Y mientras en nuestra Orden
se logró con disciplina
que nuestras arcas engorden,
la corona iba a la ruina.
Por la envidia y la codicia,
el Rey sembró cizaña,
unos huyeron a Escocia
y nosotros... vinimos a España.
Que iluminen vuestras velas,
las máscaras que he tallado,
que cubiertas con sus telas,
son máscaras de pecado.
Dantescos son los modelos,
pues desfilan: la codicia,
la guía, pereza y celos,
la ira, soberbia y la envidia.
Pero sí os habréis preguntado
por nuestra meta en Septempul,
que es capital del pecado,
y donde el que no es godo, es gandul.
En vuestras noches de invierno,
cuando el rocío hace escarcha,
el vicio os lleva al infierno,
por vuestro bares... de marcha.
Y los pecadores carnales,
os llegan por el verano,
porque montáis bacanales,
que no las salta un gitano.
Dos recetas tenéis ocultas,
que os las dio un druida croata,
ron con esencia de frutas,
al que llamáis cubata.
Otra hay que no está controlada,
mezclando un dulce jarabe
y bebida con soda,
al que llamáis Gintónic..., por la tarde.
Además traéis de Segovia
el DYC..., el elixir del cielo,
que encadila a vuestra novia,
aunque lo tome con hielo.
De este pasado que os ata
os traemos su buen perdón,
si abandonáis el cubata
y os olvidáis del botellón.

