Así empezó… el 8 de marzo me confirmaron que contaban con nuestro autobús para colaborar en el viaje puesto en marcha desde Aranda de Duero por Transportes Hernando - Revilla y Diario de la Ribera para enviar material humanitario a Ucrania y traer a España refugiados Ucranianos, en ese momento iba conduciendo por Carabias dirección a mis oficinas de Aranda de Duero, cuando llegué les dije a mis compañeros, voy yo, quiero ir yo, me apetece quiero involucrarme 100% en esta misión humanitaria.
Desde el momento que compartí la noticia en Facebook diciendo que iba yo de conductora…empecé a recibir llamadas, whatsaap, comentarios como “que valiente, te quería antes pero ahora te quiero más, eres una campeona, que … tienes, orgullo de ser su amiga… y desde luego que gustaría agradecer a todas las personas, que se han volcado literalmente conmigo. Me siento sobrepasada. Gratamente sobrepasada. Han sido infinidad los mensajes de apoyo y agradecimiento que me han llegado por todas las vías y redes sociales. Me he sentido tan arropada y tan querida que solo puedo dar las GRACIAS porque me habéis llevado en volandas en este viaje.
Amigos, conocidos y desconocidos que habéis dado todo lo que podíais…
No os podéis imaginar lo acompañados que nos hemos sentido, ¡mil gracias de corazón! Aranda y El Nordeste de Segovia, El Espinar, Madrid, Burgos totalmente volcados, me habéis hecho sentir muy orgullosa de mi tierra…
Que sepáis que todos vosotros habéis hecho el viaje con nosotros, ha sido impresionante. Gracias por vuestra solidaridad.
Os aseguro que este pequeño grupo de Ucranianos ha alucinado con vuestra generosidad, no les ha faltado de nada en todo el viaje magdalenas, zumos, leche, galletas, embutidos, latillas en conserva, pan, agua, chocolate, chuches, frutos secos… y luego toallitas, pañales, compresas, cepillos de dientes, gel, juguetes, películas en Ucraniano, pinturas de colores, cuadernos para pintar… todo esto y algo mas que se me olvidara, donado por vosotros además de todas las aportaciones económicas que ha permitido sufragar todos los gastos incluidos los de desplazamientos desde Madrid a sus lugares de destino final de cada uno de los refugiados que traíamos.
Tampoco les ha faltado cariño, comprensión, miradas cómplices, abrazos, sonrisas que les hemos dado todos los que íbamos pues nos hemos volcado para hacerles sentir bien.
Hemos recorrido muchos kilómetros en un viaje relámpago para volvernos con un pequeño grupo de refugiados que en España van a recibir el calor y la acogida que tanto necesitan. Pero también volvemos con imágenes duras en la retina: caras tristes, miradas perdidas. Muchas familias desconcertadas porque en apenas unas horas su vida se ha quebrado por completo y su presente y su futuro ahora se llaman incertidumbre. Muchas historias truncadas, muchas familias separadas y demasiado dolor y tristeza en tantas personas. Se nos parte el corazón, aún no son conscientes de lo que les esta pasando, quieren volver piensan que en unas semanas esto habrá terminado.
Dar las gracias A Fernando Hernando me quito el sombrero ante ti por toda la humanidad que llevas dentro y por supuesto a tus compañeros Iñaki y Gustavo por la logística y organización gracias también a Engel y Roberto por haberme dado esta oportunidad de realizar este viaje y también a mis compañeros de viaje Carlos y Abraham y por supuesto a todo el equipo de Autocares Víctor Bayo que han estado ayudando en todo lo que hemos pedido.
Y a nivel personal, solo puedo decir que esta será una de mis mayores experiencias de vida. No os podéis imaginar ir conduciendo el autobús y que te adelanten furgonetas humanitarias pitando y dando luces, o las personas que nos aplaudían cuando nos veían pasar, de verdad, llegar al centro de refugiados de Tesco y ver a un montón de personas voluntarias haciendo todo lo que estaba en su mano, allí estaban tres hombres de Alicante haciendo paellas por la paz gratuitamente, otros iban con sus coches para traerse a familias, otros llevaban solo medicamentos…
GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS por lo vivido y por lo sentido. Ojalá que ese cariño que yo he sentido, pueda sentirlo también el pueblo ucraniano. Que en medio de esta sinrazón se sientan acompañados por todos nosotros. Comprendidos en su sufrimiento y arropados con nuestra humanidad. Y ojalá que, como muchos de ellos desean, y así nos han contado, puedan volver más pronto que tarde a su país y a la vida que tenían. Que así sea #Noalaguerra
Yolanda Bayo

